Malcriado es una palabra que escuchamos mucho en nuestra sociedad, especialmente desde que nos convertimos en mamás y papás. Se dice que la práctica hace al maestro, pero no parece ser el caso con esta palabra. Es curioso que por mucho que se repite, se sigue usando inadecuadamente. “No le hagas upa que va a ser un malcriado”, “dejalo llorar que va a ser un malcriado”, “no le des tanta teta que va a ser un malcriado”, “cuánto ruido hace! Es un malcriado”… cuando justamente eso es lo que hacen los niños por naturaleza. No lo hacen porque el marketing “les vendió” la idea, ni leen en el útero “manual para manipular a tus papás con tres llantos”.

Mi pediatra favorito, Carlos González, dice en su libro “Bésame mucho”: “ «Malcriar» significa «criar mal»; es decir, con poco cariño, pocos brazos, poco respeto, pocos mimos. Es imposible malcriar a un niño por hacerle mucho caso, cogerlo mucho en brazos, consolarle mucho cuando llora o jugar mucho con él.”

Y mientras… biencriado ni siquiera está en el diccionario! Será que los padres sólo podemos hacerlo mal? No creo!

En Biencriados queremos invitarlos a intentar despojarnos de prejuicios, reflexionar juntos, intercambiar ideas y experiencias, y crecer armónicamente como mamás, papás y familias. Proponemos basarnos en información confiable, conectarnos con nuestros hijos y usar el sentido común, para comprenderlos y acompañarlos en su crecimiento y desarrollo con amor, respeto y empatía. Creemos que saber qué esperar y qué no de un niño, nos ayuda a relajarnos y disfrutar mucho más de ser padres.

Los niños son tan sabios que pueden mostrarnos todo lo que fuimos perdiendo en el camino de ser “civilizados”. Y tal vez, si estamos dispuestos a dejarnos guiar por ellos, hasta podamos recuperar parte de nuestra esencia olvidada.

Como nuestros hijos, este espacio está en desarrollo y cambio permanente, por lo que les pedimos que nos acompañen con respeto, nos nutramos mutuamente con nuestras vivencias sin que ello implique invalidar las del otro, nos digamos con cariño tanto si algo nos gusta como si no nos gusta, si estamos de acuerdo o en desacuerdo… igual que con nuestros hijos 😉

Gracias por estar acá y bienvenidos a Biencriados!