Por Claudia Moszkowicz


Los bebés humanos nacen inmaduros, de hecho están mucho más desamparados que los recién nacidos de cualquier otra especie. Por eso, los bebés necesitan un período de gestación exterior, que debe ser respetado, no sólo por una cuestión sentimental, sino por el profundo impacto que tiene en el desarrollo físico, emocional y psicológico de un niño.